
La imagen de un mono sosteniendo una pistola ha fascinado al hombre desde que se inventasen el mono y la pistola y a algún genio se le ocurriese ponerlos juntos.
No deja de ser curioso, porque si al mono se le va el dedo te pega un tiro y te mata. Y entonces no se ríe nadie.
Darle una pistola al mono supone un arriesgado ejercicio de aleatoriedad. Puede darse una situación cómica o un completo desastre. De un espectáculo de circo a una masacre a la americana.
Lo que intento decir es que un mono con una pistola es impredecible. Diría que es la definición de impredecible en si misma. Lo cual me pareció estupendo como nombre para este blog, ya que ni yo sé lo que voy a poner. Seguramente esté lleno de dibujos, un poco mal hechos, de cosas raras.
¡De monstruos, zombis y lucha libre mexicana!
Y, por supuesto, muchos monos.